Leí en la novela El mundo, de Juan José Millás, que una garrapata puede estar cincuenta años en la rama de un árbol esperando que pase un perro para dejarse caer. Y es sabido que Florentino Ariza esperó 51 años, 9 meses y 4 días en espera del amor de Fermina Daza, según nos cuenta García Márquez en El amor en los tiempos del cólera.
En ambos casos la espera es de más de medio siglo, el 68% de la esperanza de vida de un dominicano. Esto significa que el dato de los años de espera no vale como valor absoluto, sino que son dos ejemplos claros de una extraordinaria paciencia.
La paciencia es una virtud, y no hablo de sumisión o conformidad, hablo de apelar a ella para ir dando pasos certeros y progresivos en el sendero hasta llegar a la meta, al ritmo que marque el trayecto. Y de eso se mucho: yo recorría 14 kilómetros a pie desde Hato Viejo hasta el liceo Gastón Fernando Deligne en la ciudad de Comendador; como mis pasos son de trazos cortos yo salía dos y media horas antes para llegar a tiempo y si venía en el burro el tiempo se reducía a solo dos horas. Pensé que mis viajes desde mi campo serían por seis años, desde el séptimo hasta el cuarto del bachillerato, y que dormiría en una hamaca con un tío esos seis años. Pero no fue así, a finales del 1981 ya tenía una casita donde quedarme de forma permanente, ahora el reto era como sustentarme durante los cinco días de clases en la semana. Hubo una combinación de fuentes de sustento, trabajé como jornalero agrícola, obrero de construcción, venta de carbón y algún día sobreviví gracias a la caridad del vecino, que siempre he tenido gente buena cerca de mi. Abandonar la escuela nunca fue una opción para mi, el año escolar más crítico que tuve fue el del 1983-84, cursando el 3ero. del bachillerato un quiste sangrante redujo mi actividad productiva a cero, hasta que el Dr. Luis Lara se arriesgó a extirparlo, con éxito en la segunda cirugía. Reprobé Química, Biología y Educación Física en los exámenes generales, en completivo pasé dos y llevé al año la Biología. Casi repruebo el año escolar, pero no lo abandoné.
Paro ahí mis vivencias porque este escrito no se trata de mi, solo es otro ejemplo de paciencia.
Como cada escrito es el reflejo de la sociedad y de la experiencia de quien lo escribe, no puedo obviar hablar de la paciencia política en medio de una campaña electoral. Cada proceso viene revestido de particularidades que lo van caracterizando, y este se torna de los mas complejos que he visto.
Desde mi perspectiva siento una degradación de la calidad de la democracia por el desequilibrio evidente entre los actores del proceso y la manipulación del derecho a ser elegido por parte de los cabezas de corrientes. No soy neutral, apoyo a un candidato por su perfil y su propuesta de nación, si, porque para unas elecciones me visitó un amigo que es parte del equipo técnico nacional de un partido para pedirme apoyo y le pedí que me mostrara su programa de gobierno y me respondió que ellos son un partido pequeño, que estaban comenzando, que no tenían un plan todavía. Quien me conoce sabe que alguien así no tendrá mi apoyo nunca.
Paciencia, y agotar los plazos aportando a las causas particulares de cada uno, aprendí a cruzar el río, he nadado y nado contra la corriente en función de mis convicciones, y lo hago con la certeza de que todos los plazos se agotan, incluido el tiempo en el poder.
domingo, 15 de septiembre de 2019
martes, 18 de junio de 2019
Sí, ¿pero no?
Oigo y leo que hay que iniciar la implementación de la Atención Primaria de Salud. Ese solo hecho me hace pensar que hay un total desconocimiento de la estrategia como forma de fortalecer la salud pública en la República Dominicana.
El concepto de atención primaria de salud surge de la asamblea que la OMS celebró en el 1978 en Alma Ata. La declaración final de ese evento señala que "la atención primaria de salud es la asistencia sanitaria esencial,..., puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad mediante su plena participación, y a un costo que la comunidad y el país puedan soportar durante todas y cada una de las etapas de su desarrollo, con espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación. La atención primaria forma parte integrante tanto del sistema nacional de salud, del que constituye la función central y núcleo principal, como del desarrollo social y económico global de la comunidad. Representa el primer nivel de contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el SNS, llevando lo más cerca posible la atención en salud al lugar de residencia y trabajo, y constituye el primer elemento de un proceso permanente de asistencia sanitaria".
Es fácil comprender que en la definición que ofrece la OMS de la APS se apela a aspectos que tienen que ver con garantía de calidad, eficiencia, acceso y cobertura universal de los programas de salud en los distintos escenarios y audiencias. La APS es una estrategia que permea todos los niveles de atención, con mayor incidencia en el primer nivel, expresado en un equipo de salud, que le ofrece una cartera de servicios básicos a una determinada población, en un territorio delimitado, al que han llamado ESAF, UNAP o CPN, este último nombre privilegia la edificación sobre el conjunto que engloban los dos nombres anteriores.
Supongo que cuando hablan de "implementar la AP" se refieren a fortalecer las acciones que implica esa estrategia con miras a mejorar los indicadores de salud de la República Dominicana.
En realidad se está implementado la APS en el primer nivel de atención y en todos los demás niveles del Sistema Nacional de Salud, lo que pasa es que sigue concentrada en los servicios curativos y de rehabilitación. En la UNAP el médico está esperando que le llegue el dolor de cabeza, la diarrea, las infecciones respiratorias, el herido para atenderlo; eso ocupa el 80% del tiempo del equipo de salud. La atención a la morbilidad es solo un componente de los ocho que integran la APS. El 20% de tiempo restante el equipo de la UNAP lo emplea para hacer promoción de la salud, garantizar acceso a agua segura y vigilar la salud del ambiente, inmunizar a la madre y el niño y ofrecerles cuidados pre y pos natal, atención a la nutrición, vigilancia de las enfermedades transmisibles y el aseguramiento del tratamiento a los crónicos de su territorio.
Ese desequilibrio en la distribución del tiempo, la oportunidad y la calidad de la atención, la capacidad instalada, la cobertura, son los retos que tiene el MSP para fortalecer la APS.
Cuando el médico de Sabana Cruz va en una motocicleta a Manyaya para darle seguimiento a una puérpera está haciendo AP; cuando el cirujano le dice al usuario intervenido que evite movimientos bruscos y hacer fuerzas durante su proceso de recuperación en la casa está haciendo AP porque la promoción de la salud intenta evitar la enfermedad, la curación busca evitar daños mayores y el más catastróficos de todos, la muerte, y la rehabilitación busca reinsertar al afectado a su vida cotidiana. En consecuencia, todos los niveles de atención intentan prevenir un daño mayor.
A lo que todos aspiramos es a servicios de salud sostenibles y a cobertura de la seguridad social para toda la población. No es posible que hoy día los habitantes de la Sierrecita, Bartolo, Francisco José, otras, solo reciban atención en salud en jornadas puntuales. La dinámica y la movilidad de los equipos de salud en los territorios debe mejorar, con la ejecución de las estrategias apropiadas para cada localidad.¿Por qué no hay un equipo de salud itinerante que lleve los programas de salud a aquellos sectores apartados que el personal regular de la UNAP no puede alcanzar porque no dispone de los medios para esos fines?.
La APS constituye una estrategia que debe ser redefinida y revitalizada con nuevas modalidades de atención tomando en cuenta las características particulares de cada territorio y población. La tecnología, los medios, las redes sociales son recursos valiosos y pueden ser aliados de la salud pero no sustituyen el contacto directo del personal de salud con el individuo, la familia, la comunidad. Ver un promotor, un médico, una enfermera en una vivienda enclavada en la Cordillera Central, sería un buen indicador de cobertura universal, sobretodo si se entiende que por ahí hay adultos mayores que no han visto un automóvil ni energía eléctrica.
La aparición del COVID-19 ha confirmado los hallazgos del ejercicio FAHUM realizado el año pasado en el sentido de que el mundo no esta preparado para dar respuesta a un evento repentino de salud a gran escala y los países como el nuestro son mas vulnerables con carencias básicas que afectan su capacidad de respuesta como reactivos, protocolos, áreas de aislamiento, recursos humanos con el perfil y el aprovisionamiento requerido, bajos niveles educativos de la población, retos que el Estado debe enfrentar a la mayor brevedad posible por la velocidad con que se expande ese virus en los territorios que afecta.
El concepto de atención primaria de salud surge de la asamblea que la OMS celebró en el 1978 en Alma Ata. La declaración final de ese evento señala que "la atención primaria de salud es la asistencia sanitaria esencial,..., puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad mediante su plena participación, y a un costo que la comunidad y el país puedan soportar durante todas y cada una de las etapas de su desarrollo, con espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación. La atención primaria forma parte integrante tanto del sistema nacional de salud, del que constituye la función central y núcleo principal, como del desarrollo social y económico global de la comunidad. Representa el primer nivel de contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el SNS, llevando lo más cerca posible la atención en salud al lugar de residencia y trabajo, y constituye el primer elemento de un proceso permanente de asistencia sanitaria".
Es fácil comprender que en la definición que ofrece la OMS de la APS se apela a aspectos que tienen que ver con garantía de calidad, eficiencia, acceso y cobertura universal de los programas de salud en los distintos escenarios y audiencias. La APS es una estrategia que permea todos los niveles de atención, con mayor incidencia en el primer nivel, expresado en un equipo de salud, que le ofrece una cartera de servicios básicos a una determinada población, en un territorio delimitado, al que han llamado ESAF, UNAP o CPN, este último nombre privilegia la edificación sobre el conjunto que engloban los dos nombres anteriores.
Supongo que cuando hablan de "implementar la AP" se refieren a fortalecer las acciones que implica esa estrategia con miras a mejorar los indicadores de salud de la República Dominicana.
En realidad se está implementado la APS en el primer nivel de atención y en todos los demás niveles del Sistema Nacional de Salud, lo que pasa es que sigue concentrada en los servicios curativos y de rehabilitación. En la UNAP el médico está esperando que le llegue el dolor de cabeza, la diarrea, las infecciones respiratorias, el herido para atenderlo; eso ocupa el 80% del tiempo del equipo de salud. La atención a la morbilidad es solo un componente de los ocho que integran la APS. El 20% de tiempo restante el equipo de la UNAP lo emplea para hacer promoción de la salud, garantizar acceso a agua segura y vigilar la salud del ambiente, inmunizar a la madre y el niño y ofrecerles cuidados pre y pos natal, atención a la nutrición, vigilancia de las enfermedades transmisibles y el aseguramiento del tratamiento a los crónicos de su territorio.
Ese desequilibrio en la distribución del tiempo, la oportunidad y la calidad de la atención, la capacidad instalada, la cobertura, son los retos que tiene el MSP para fortalecer la APS.
Cuando el médico de Sabana Cruz va en una motocicleta a Manyaya para darle seguimiento a una puérpera está haciendo AP; cuando el cirujano le dice al usuario intervenido que evite movimientos bruscos y hacer fuerzas durante su proceso de recuperación en la casa está haciendo AP porque la promoción de la salud intenta evitar la enfermedad, la curación busca evitar daños mayores y el más catastróficos de todos, la muerte, y la rehabilitación busca reinsertar al afectado a su vida cotidiana. En consecuencia, todos los niveles de atención intentan prevenir un daño mayor.
A lo que todos aspiramos es a servicios de salud sostenibles y a cobertura de la seguridad social para toda la población. No es posible que hoy día los habitantes de la Sierrecita, Bartolo, Francisco José, otras, solo reciban atención en salud en jornadas puntuales. La dinámica y la movilidad de los equipos de salud en los territorios debe mejorar, con la ejecución de las estrategias apropiadas para cada localidad.¿Por qué no hay un equipo de salud itinerante que lleve los programas de salud a aquellos sectores apartados que el personal regular de la UNAP no puede alcanzar porque no dispone de los medios para esos fines?.
La APS constituye una estrategia que debe ser redefinida y revitalizada con nuevas modalidades de atención tomando en cuenta las características particulares de cada territorio y población. La tecnología, los medios, las redes sociales son recursos valiosos y pueden ser aliados de la salud pero no sustituyen el contacto directo del personal de salud con el individuo, la familia, la comunidad. Ver un promotor, un médico, una enfermera en una vivienda enclavada en la Cordillera Central, sería un buen indicador de cobertura universal, sobretodo si se entiende que por ahí hay adultos mayores que no han visto un automóvil ni energía eléctrica.
La aparición del COVID-19 ha confirmado los hallazgos del ejercicio FAHUM realizado el año pasado en el sentido de que el mundo no esta preparado para dar respuesta a un evento repentino de salud a gran escala y los países como el nuestro son mas vulnerables con carencias básicas que afectan su capacidad de respuesta como reactivos, protocolos, áreas de aislamiento, recursos humanos con el perfil y el aprovisionamiento requerido, bajos niveles educativos de la población, retos que el Estado debe enfrentar a la mayor brevedad posible por la velocidad con que se expande ese virus en los territorios que afecta.
domingo, 21 de octubre de 2018
Profesión y ocupación
Sé que esta publicación generara ciertos disgustos pero quiero escribir estas líneas para que los jóvenes que ejercen un oficio de manera empírica se animen a certificarse. La definición de profesión que más me gusta es la que la concibe como "actividad habitual de una persona, generalmente para la que se ha preparado, que, al ejercerla, tiene derecho a recibir una remuneración o salario".
En los años de mi juventud quien extraía los molares y dientes en la familia era un "dentista", un señor que -luego resulto ser un regalo de Dios para mí- iba a Hato Viejo con un baúl de hierro pequeño amarrado en la parrilla de su motocicleta con sus equipos odontológicos: alicate, tijera, pinzas, agujas, guantes de tela y sus grades manos.
En mi caso me inicié como trabajador de la salud en el año 1989 en un proyecto Materno Infantil de Cáritas, siendo estudiante de educación, y a la fecha sigo siendo un trabajador de la salud sin ser médico. No es el objetivo de este escrito, ni es prudente en mi forma de ser justificar aquí si tengo calidad o no para estar en el sector salud siendo maestro de profesión. Nunca acepto cuando me dicen Dr. Juan Secundino Feliz Liranzo, no lo soy y no tengo tiempo para serlo y ya no lo necesito. Hay oficios con especialidades distintas en las que los distintos talentos pueden dedicarse, según su medio y posibilidades. El sector comunicación, por ejemplo, se ha diversificado bastante, si se es periodista puedes escribir, reportar, producir y conducir un espacio en radio o televisión. Hay, también cursos técnicos de locución de instituciones certificadas que habilitan a quienes de alguna manera se enrolan en la comunicación por radio. Asistí a la inauguración de una escuela en Guanito en días pasados y me sorprendí con la gran cantidad de comunicadores que tiene la provincia, la mayoría de Comendador. Ahí había gente con mucha calidad y formación y los había con lo único que tienen: el buen deseo de informar a la población de lo que acontece en su alrededor, muchos de esos comunicadores son personas jóvenes que tienen el chance para certificarse y dejar de ser obreros de la comunicación. Creo en la formación que da el oficio pero el que no está certificado no tendrá espacio más allá de una coyuntura local o política y todo el que hace un trabajo tiene derecho a recibir una remuneración o salario y una jubilación digna.
Código de vida
Ayer tardé diez horas para llegar a mi casa por las particularidades del transporte en el país, pero como me he acostumbrado a ver el aspecto positivo de la suma de los días como llama Isabel Allende uno de sus últimos títulos publicados fue una gran experiencia.
A bordo conmigo viajaba un joven de esos que viven con una condición especial y de inmediato hicimos empatía. Me contó que en ocasiones su vivienda ha sido el lugar donde le coge la noche, hoy día tiene un techo junto a otros familiares a los que le busca el sustento con su “empleo”.
Mito se levanta todos los días a las seis de la mañana y sale a “trabajar” con las herramientas que posee: los pies, las manos, la vista, la boca, la fe en Dios, porque es un fiel creyente de que todo lo bueno que le pasa es voluntad del Señor y los códigos de la vida que recibe y aprende. El dice que su madre no sabe cuál es su empleo, pero le alegra la vida el día que le va bien. Una jornada laboral suya le puede aportar desde 300 pesos hasta 3000 mil pesos; cuando el día esta lento apela a esos códigos de la vida que ha aprendido en su trabajo, valiéndose de su condición especial, los más crueles lo insultan o se burlan de él y los más generosos le dan hasta mil pesos.Su gran esperanza es conseguir una pareja para que le dé “un cachorrito” pero en esas condiciones Mito no lo tendrá porque no quiere que un hijo suyo corra la misma suerte que él.
Un día vivió el riesgo que todos tenemos al caminar por las calles de las ciudades grandes: había conseguido trescientos pesos y fue atracado por los ladrones porque estos no quieren “trabajar como yo, porque Dios me da la oportunidad de conseguir lo mío sin hacerle daño a nadie”, me sé como tres códigos y cuando los utilizo me va mejor.
El privilegio de tener un empleo que le garantice estabilidad y satisfacción de necesidades básicas es una oportunidad que cada trabajador debe cuidar y sobre todo en sociedades con tantas personas desprotegidas y con escaso acceso a servicios básicos como la familia de Mito.
A cada uno la vida le da códigos para su mejor uso, no importa su condición o situación, siempre habrá un código para vivir.
jueves, 17 de mayo de 2018
La sorpresa de las visitas
A raíz de la selección de Danilo
Medina como candidato a la Presidencia
de la República para las elecciones del
2012 intente conectarme a sus páginas digitales para interactuar a través de
sus cuentas con él y sus administradores.
Un día lo oí decir que su cuenta personal en las redes sociales la administraba
una de sus hijas y me anime a escribirle, motivado por su eslogan de campaña: “Continuar lo que está bien, corregir lo que está
mal y hacer lo que nunca se ha hecho”.
En verdad me gusto lo de “hacer lo que
nunca ha hecho” por una situación
especial de mi provincia: los puentes de los municipios de El Llano y Hondo
Valle colapsaron y tenían más de un periodo gubernamental en construcción. Un día
vi la publicidad de los candidatos del PLD colocada en ellos y dije que si
hubiese sido yo no permitiera que se coloque mi imagen en una obra de la que
soy corresponsable y no se ha terminado en más de un periodo gubernamental,
congresual y municipal. Obviamente eran obras pequeñas, de una provincia con
pocos electores y municipios pequeños, y como tal no eran prioridad porque las
grandes ciudades, y con ellas las grandes obras, consumarían la mayoría del
presupuesto de la nación.
Es en ese contexto que me motivo
a proponerle al candidato que hacer lo que nunca se ha hecho era equilibrar la inversión
pública de manera que se hagan las
grandes obras y también las pequeñas, que son también grandes para esos territorios
que tienen la carencia o el problema. Debo confesar que el presidente Danilo
Medina ha superado con creces mis expectativas y ha cumplido el 100% de esa
parte de su eslogan de campaña. En seis años de gestión ha venido más de diez
veces a esta provincia, y él lo avisó en su visita a este pueblo en campaña
para su primer periodo, más o menos en estas palabras: “cuando un vecino ve una
paila en el fogón de al lado se alegra porque algo le llega”; y se refería, en
ese momento, a que si él llegara a ser Presidente a esta provincia le iría bien
porque es de San Juan y, por vía de consecuencia, nuestro vecino. La práctica
de buen vecino a mi me ha ayudado mucho a lo largo de mi vida y no es que sea
un velón, es que como me gustan las frutas y las cosas dulces me llegan de
todos los lados y cuando estudiaba en Sabana Larga, a veces, si no era por mi tío
vecino, me iba en pasta al medio día para la escuela en la tanda vespertina.
En realidad ha sido así, el presidente Medina terminó
la construcción del puente de El Llano y de Hondo Valle, reconstruyó la
Carretera Matayaya- Pedro Santana, terminó y construyó nuevos proyectos
habitacionales, reconstruyó y construyó varias escuelas y liceos, reconstruyó dos
de los tres hospitales de la provincia y el otro está muy avanzada su reconstrucción.
Y dejo de último el sector
productivo y lo hago para hacer una mención especial de este. La economía de la provincia Elías Piña está basada fundamentalmente en la producción agrícola y pecuaria, los
pequeños comercios, el intercambio comercial con Haití y los empleos públicos.
Y esta gestión del PLD ha impactado de manera positiva a cada uno de esos
sectores. Los invernaderos y el proyecto agroforestal de los municipios de
bloque sur de la provincia, Hondo Valle y Juan Santiago, desde ya están impactado
la economía, los recursos naturales y el medio ambiente de la zona. Siempre he
dicho que para detener la deforestación hay que ofrecerles alternativas a los agricultores
porque entre vivir y el árbol, en el mediano plazo, el campesino optará por
vivir. Eso es lo que ha hecho ese proyecto: les proporciona otra forma de vida
a aquellas personas que su único medio de producción era la agricultura en predios enclavados en las
cordilleras y montañas de esos municipios. La entrega de tractores, camiones,
financiamiento para la pecuaria y la agricultura, la reconstrucción de sistemas
de riego a productores de Guayabo, Comendador, Bánica y Pedro Santana no tiene precedentes.
Una comunitaria le dijo al presidente
Medina en su reciente visita a esta provincia que “estamos cansados de chantajes”
y él le respondió con propiedad: “no es chantaje señora”. Y no es chantaje, las
obras están ahí, todos, sin mezquindad, las podemos ver: ya los camiones
llegaron.
lunes, 30 de abril de 2018
Ellos y yo

Desde muy temprano la naturaleza
marco mi relación con los animales. El día de la masacre de Palma Sola mi madre
estaba ahí junto a otros miembros de la familia. Luego de sobrevivir a cinco
días sin comer -solo hacían agua de azúcar-, al asesinato de todos los hombres
que se refugiaron en el bohío de tejas, Energilia, acompañada de dos hijos, dos
sobrinas y una hermana enferma, decidió regresar a su comunidad natal, Hato
Viejo; y con ella la criatura de tres meses que cargaba en su vientre.
Los caballos, yeguas, mulos y
burros de la familia habían caído en manos de los militares después de apresar,
herir o asesinar a los hombres que los utilizaron como medio de transporte
desde sus respectivas comunidades hasta el campo de batalla para defender con
la vida, si era necesario, la causa. Sí, porque eran soldados de la cofradía de
Liborio Mateo y mi padre ya había alcanzado el rango de cabo.
Energilia intento recuperar la
yegua briosa de uno de mis parientes presentes, gravemente herido en un brazo,
pero fue en vano el esfuerzo porque un militar se monto en el animal y con un
solo baquetazo lo echo a correr. Sin alternativa para el transporte inicio el
regreso a su comunidad a pie, acompañada de cuatro niños, una hermana enferma y
una criatura en el vientre que sobrevivió para contar esta historia. En ruta
que supera los 50 kilómetros fue alcanzada por Victorina, paz, que también
regresaba a Hato Viejo. Esta, dotada de esa indulgencia y benevolencia que
siempre caracteriza a los humildes campesinos se desmonto del burro que la
transportaba y se lo dio a la joven embarazada quien, a su vez, cedió el asno a
su hermana que no podía caminar con un pie lesionado. Desde ese momento el
burro decidió ser el animal que me apoyara a lo largo de mi desarrollo personal
y, junto a mis pies, se convirtió en mi único medio de transporte hasta que
Napoleón Castillo me llevo al Play en Comendador y me entrego un Jeep amarillo
de la parroquia Santa Teresa. No sabia que el burro era un animal tan
inteligente, casi me hizo chofer, Napo solo tuvo que decirme una vez cómo poner
los cambios y a partir de ahí el resto es historia, y él está ahí para
confirmarlo.
Y es que los animales han jugado
un papel importante en la vida de grandes personajes de la historia y de la
cultura universal. Balaguer y yo tenemos en común el amor por los perros. Él
cuenta cómo Yoqui lloro en la cama la muerte de su madre. Es famoso el león de
Napoleón, el caballo de Alejandro y el de Alonso Quijano o el burro de Sancho
Pansa. Para mi fue especial cómo un cocuyo me guió desde Junquito hasta Hato
Viejo luego de una novena en el velatorio de mi madrina Simona. Era una de esas
noches en las que uno no se ve ni las palmas de las manos y el insecto voló a
mi lado hasta que brinque la puerta del conuco de mi casa. Sin embargo, Buen
Amigo y Fresca han sido dos animales especiales en mi vida. Si Dios hubiese
dotado a un puñado de hombres y mujeres con la inteligencia y la bondad de
ellos hoy día los indicadores negativos de nuestra sociedad estuviesen
reducidos a su mínima expresión. Recuerdo
que cace un “guineo” alzado con un tirapiedras y Fresca lo inmovilizo hasta que
yo llegue. Mi padre cazaba guineas y ella las reunía en un lugar y ladraba para
que fuese a buscarlas y si era de difícil acceso ella las traía hasta donde
estábamos mi padre y yo. Buen Amigo hacía de guardián de los bienes de la
familia, mi madre apeaba la paila del fogón que estaba en una cocina como a 30
metros de la vivienda y él se ponía en la puerta para que las gallinas no entren
a comerse el almuerzo de la familia, no importaba si era carne lo que se había
cocinado ese día. Varias noches se quedo en Los Cerros cuidando los bueyes.
He leído que las palomas son un
indicador de cómo anda la economía y la paz familiar. Creo lo mismo del perro,
su salud y brillo son un reflejo del cuidado familiar y si hay para el perro
hay para la gente. Dicen que cuando hay prosperidad las palomas se multiplican
a gran velocidad pero que ante la calamidad se produce el fenómeno opuesto:
enferman, mueren o emigran. Conozco un caso en el que había palomas y abejas en
abundancia y al día siguiente del fallecimiento de la persona que las criaba
ambas emigraron hasta el día de hoy, no esperaron ver su entierro. Algunas
esperaron unos días y era visible su tristeza.
No puedo terminar estas líneas
sin contarles que tengo una relación especial con la esperanza y las mariposas,
con frecuencia visitan mi casa, posan sobre mí; ambas en situaciones
diferentes: la esperanza es un preludio de buenos tiempos y las mariposas solo
acuden en mi ausencia. Pero esta historia es una herencia de Adilni.
sábado, 24 de febrero de 2018
A eso aspiro yo
En esta semana leí un escrito de César Medina en su columna habitual del Listín Diario dando cuenta de una carta
de una de sus asiduos lectores. Entre sus líneas encontré esta joya: “Fernández no se va del PLD, ni motivará una división. Al
contrario, nos confesó que en las reuniones con su equipo de trabajo se fomenta
la unidad, el respeto y la colaboración de todos para que el presidente Medina
continúe realizando un buen gobierno. Apuesta por el buen juicio y la unidad. Todo
su interés radica en promover una cultura de progreso, innovación en políticas
públicas, afianzamiento del Estado de derecho y seguridad jurídica, inversión
local y extranjera, en fin, un verdadero abanico integral de oportunidades para
nuestro país. “Solo lo veía por televisión y prensa desde la última campaña. No
ha perdido su encanto de caballero, generosidad y decencia. Eso sí, noté a un
Leonel diferente, relajado, confiado, decidido y frontal. Les confieso que me
cautivó nuevamente, y parece que al resto de los convocados también”.
En mi última
entrega por este medio escribí: “Para Leonel se presentan tres situaciones. La primera que
tiene que decidir es si por algún mecanismo Danilo Medina se decidiera a
habilitarse para el proceso venidero qué hará: ceder el paso o competir. Creo
que competirá y debe competir para sincerizar su espacio en el mercado
electoral dominicano, cuyos resultados le servirán para el próximo paso: apoyar
al vencedor en su organización política o enfrentar al candidato, al estilo de
Álvaro Uribe en Colombia o Rafael Correa en Ecuador. Aprendí muchas frases de
mi madre, una de las que más me encantan es la que reza así: “el chivo que
brinca se garrancha”. Otra decisión importante para Leonel es decidir si
valorar el posicionamiento de Margarita, su esposa, y apoyar una aspiración
suya a la Presidencia de la República y con ello podría evitar un
enfrentamiento duro entre su sector y el del presidente Medina, además de que
la población la vería a ella como una oferta más fresca. Y, por último, como
presidente del partido, ser un árbitro del proceso de selección del candidato
de la organización que dirige. Esta última posición es la más remota de las
tres porque es como pedirle a un gallero que no apueste a su gallo y nadie es
totalmente imparcial.”
Veo con preocupación voces alrededor de los dos
presidentes con un discurso encendido, como el atizador de las llamas de una
paila de arepa con la concha y el concón quemado, con un saco lleno
de tusas para verterlas sobre el burén.
Quienes así actúan tienen sus problemas
resueltos, les harán falta algunos privilegios pero podrán beber el vino que
quieran, volar a Dubái cuantas veces
deseen y pagar los estudios de sus hijos en Harvard o en Oxford. Su accionar
responde a íntimos intereses sin pensar en 350 mil empleados públicos, con más
de 15 años de servicio al Estado, que podrían perder su posibilidad de ganarse
una jubilación al completar lo que establece la Ley de Función Pública 41-08. Si, porque, aunque
muchos de esos servidores públicos ya son de carrera, aquí hay entidades y
administraciones políticas que ellos son la Ley, pero en oposición predican que aspiran a que se respete.
Y digo eso por mi experiencia. En el 1999
inicié mis estudios en Atención Primaria y eso me valió para que otra persona y
yo representásemos a la Región VI en un "Seminario Internacional sobre el Nuevo
Modelo de Atención”. En ese evento en Costa Rica participamos 7 personas
representando a la SESPAS, hoy Ministerio de Salud Pública. En el 2000 el PLD perdió
las elecciones y uno de mis compañeros de viaje pasó a dirigir el FONAP en la
nueva administración y a mí me eligieron miembro del Comité Técnico que evaluaría
las propuestas a nivel nacional para los sub-proyectos que presentaran las instituciones concursantes
para conformar y gestionar los Equipos de Salud Familiar (ESAF), luego UNAP,
hoy CPN.
Una vez fueron evaluadas las propuestas de las
ONG concursantes a nivel nacional e instalados los sub- proyectos fui
cancelado, pese a que tenía una designación por el Poder Ejecutivo. Se declaro
mi tarjeta incierta y con los fondos de ella se crearon dos nuevos empleos. Es de
justicia decir que recibí el reconocimiento de funcionarios de alta jerarquía
en el nivel regional y nacional. El ex secretario, Dr. José Rodríguez Soldevilla, me lo
explicó después con estas palabras: “Secundino, no
tuve alternativa, ellas y él me dijeron que no salían de mi despacho sin la
carta con tu cancelación, y como sabes soy un político y tengo aspiraciones”. Me lo dijo en presencia de un amigo suyo de esta localidad. Así fue, pese a que la carta, que conservo como parte de mi expediente, fue generada en presencia
de los solicitantes el día 20 de febrero del 2001 me fue entregada el día 5 de
marzo, y cuando se supo de la separación de mi puesto un sector del PLD hizo una
fiesta porque “ya todos estábamos igual”, cancelados.
Y nada garantiza que será diferente si por una cuestión
de luchas de sectores internos el PLD
pierde las elecciones del 2020. Soy un miembro del PLD, tengo 35 años de
militancia, la única que he tenido, el perfil de político que me gusta es el de
Leonel, valoro la brillante gestión del presidente Medina, me cautiva Margarita
pero, como no es posible tenerlos a los tres de presidentes a la vez, prefiero
un gobierno del PLD, es a lo único a que aspiro porque una nueva administración
morada me permitiría irme con tranquilidad a Hato Viejo a descansar, con una jubilación ganada
como servidor público en dos ministerios del Estado, en los que ya he trabajado
22 años, en el MINERD, y 20 años, en el MSP, sumados 4 años que laboré como docente voluntario en el proyecto de liceo para el que trabajo hoy día. Eso equivale a decir que he trabajado para el Estado desde los 6 años de edad.
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