domingo, 21 de octubre de 2018

Profesión y ocupación

Sé que esta publicación generara ciertos disgustos pero quiero escribir estas líneas para que los jóvenes que ejercen un oficio de manera empírica se animen a certificarse. La definición de profesión que más me gusta es la que la concibe como "actividad habitual de una persona, generalmente para la que se ha preparado, que, al ejercerla, tiene derecho a recibir una remuneración o salario".
En los años de mi juventud quien extraía los molares y dientes en la familia era un "dentista", un señor que -luego resulto ser un regalo de Dios para mí- iba a Hato Viejo con un baúl de hierro pequeño amarrado en la parrilla de su motocicleta con sus equipos odontológicos: alicate, tijera, pinzas, agujas, guantes de tela y sus grades manos.
En mi caso me inicié como trabajador de la salud en el año 1989 en un proyecto Materno Infantil de Cáritas, siendo estudiante de educación, y a la fecha sigo siendo un trabajador de la salud sin ser médico. No es el objetivo de este escrito, ni es prudente en mi forma de ser justificar aquí si tengo calidad o no para estar en el sector salud siendo maestro de profesión. Nunca acepto cuando me dicen Dr. Juan Secundino Feliz Liranzo, no lo soy y no tengo tiempo para serlo y ya no lo necesito. Hay oficios con especialidades distintas en las que los distintos talentos pueden dedicarse, según su medio y posibilidades. El sector comunicación, por ejemplo, se ha diversificado bastante, si se es periodista puedes escribir, reportar, producir y conducir un espacio en radio o televisión. Hay, también cursos técnicos de locución de instituciones certificadas que habilitan a quienes de alguna manera se enrolan en la comunicación por radio. Asistí a la inauguración de una escuela en Guanito en días pasados y me sorprendí con la gran cantidad de comunicadores que tiene la provincia, la mayoría de Comendador. Ahí había gente con mucha calidad y formación y los había con lo único que tienen: el buen deseo de informar a la población de lo que acontece en su alrededor, muchos de esos comunicadores son personas jóvenes que tienen el chance para certificarse y dejar de ser obreros de la comunicación. Creo en la formación que da el oficio pero el que no está certificado no tendrá espacio más allá de una coyuntura local o política y todo el que hace un trabajo tiene derecho a recibir una remuneración o salario y una jubilación digna.

Código de vida


Ayer tardé diez horas para llegar a mi casa por las particularidades del transporte en el país, pero como me he acostumbrado a ver el aspecto positivo de la suma de los días como llama Isabel Allende uno de sus últimos títulos publicados fue una gran experiencia.
A bordo conmigo viajaba un joven de esos que viven con una condición especial y de inmediato hicimos empatía. Me contó que en ocasiones su vivienda ha sido el lugar donde le coge la noche, hoy día tiene un techo junto a otros familiares a los que le busca el sustento con su “empleo”.
Mito se levanta todos los días a las seis de la mañana y sale a “trabajar” con las herramientas que posee: los pies, las manos, la vista, la boca, la fe en Dios, porque es un fiel creyente de que todo lo bueno que le pasa es voluntad del Señor y los códigos de la vida que recibe y aprende. El dice que su madre no sabe cuál es su empleo, pero le alegra la vida el día que le va bien. Una jornada laboral suya le puede aportar desde 300 pesos hasta 3000 mil pesos; cuando el día esta lento apela a esos códigos de la vida que ha aprendido en su trabajo, valiéndose de su condición especial, los más crueles lo insultan o se burlan de él y los más generosos le dan hasta mil pesos.Su gran esperanza es conseguir una pareja para que le dé “un cachorrito” pero en esas condiciones Mito no lo tendrá porque no quiere que un hijo suyo corra la misma suerte que él. 
Un día vivió el riesgo que todos tenemos al caminar por las calles de las ciudades grandes: había conseguido trescientos pesos y fue atracado por los ladrones porque estos no quieren “trabajar como yo, porque Dios me da la oportunidad de conseguir lo mío sin hacerle daño a nadie”, me sé como tres códigos y cuando los utilizo me va mejor.
El privilegio de tener un empleo que le garantice estabilidad y satisfacción de necesidades básicas es una oportunidad que cada trabajador debe cuidar y sobre todo en sociedades con tantas personas desprotegidas y con escaso acceso a servicios básicos como la familia de Mito. 
A cada uno la vida le da códigos para su mejor uso, no importa su condición o situación, siempre habrá un código para vivir.

jueves, 17 de mayo de 2018

La sorpresa de las visitas



A raíz de la selección de Danilo Medina  como candidato a la Presidencia de la República  para las elecciones del 2012 intente conectarme a sus páginas digitales para interactuar a través de sus cuentas con él  y sus administradores. Un día lo oí decir que su cuenta personal en las redes sociales la administraba una de sus hijas y me anime a escribirle, motivado por su eslogan de campaña: “Continuar lo que está bien, corregir lo que está mal y hacer lo que nunca se ha hecho”. En verdad me gusto lo de “hacer lo que  nunca  ha hecho” por una situación especial de mi provincia: los puentes de los municipios de El Llano y Hondo Valle colapsaron y tenían más de un periodo gubernamental en construcción. Un día vi la publicidad de los candidatos del PLD colocada en ellos y dije que si hubiese sido yo no permitiera que se coloque mi imagen en una obra de la que soy corresponsable y no se ha terminado en más de un periodo gubernamental, congresual y municipal. Obviamente eran obras pequeñas, de una provincia con pocos electores y municipios pequeños, y como tal no eran prioridad porque las grandes ciudades, y con ellas las grandes obras, consumarían la mayoría del presupuesto de la nación.
Es en ese contexto que me motivo a proponerle al candidato que hacer lo que nunca se ha hecho era equilibrar la inversión pública  de manera que se hagan las grandes obras y también las pequeñas, que son también grandes para esos territorios que tienen la carencia o el problema. Debo confesar que el presidente Danilo Medina ha superado con creces mis expectativas y ha cumplido el 100% de esa parte de su eslogan de campaña. En seis años de gestión ha venido más de diez veces a esta provincia, y él lo avisó en su visita a este pueblo en campaña para su primer periodo, más o menos en estas palabras: “cuando un vecino ve una paila en el fogón de al lado se alegra porque algo le llega”; y se refería, en ese momento, a que si él llegara a ser Presidente a esta provincia le iría bien porque es de San Juan y, por vía de consecuencia, nuestro vecino. La práctica de buen vecino a mi me ha ayudado mucho a lo largo de mi vida y no es que sea un velón, es que como me gustan las frutas y las cosas dulces me llegan de todos los lados y cuando estudiaba en Sabana Larga, a veces, si no era por mi tío vecino, me iba en pasta al medio día para la escuela en la tanda vespertina.
 En realidad ha sido así, el presidente Medina terminó la construcción del puente de El Llano y de Hondo Valle, reconstruyó la Carretera Matayaya- Pedro Santana, terminó y construyó nuevos proyectos habitacionales, reconstruyó y construyó varias escuelas y liceos, reconstruyó dos de los tres hospitales de la provincia y el otro está muy avanzada su reconstrucción.
Y dejo de último el sector productivo y lo hago para hacer una mención especial de este. La economía  de la provincia  Elías Piña está basada fundamentalmente  en la producción agrícola y pecuaria, los pequeños comercios, el intercambio comercial con Haití y los empleos públicos. Y esta gestión del PLD ha impactado de manera positiva a cada uno de esos sectores. Los invernaderos y el proyecto agroforestal de los municipios de bloque sur de la provincia, Hondo Valle y Juan Santiago, desde ya están impactado la economía, los recursos naturales y el medio ambiente de la zona. Siempre he dicho que para detener la deforestación hay que ofrecerles alternativas a los agricultores porque entre vivir y el árbol, en el mediano plazo, el campesino optará por vivir. Eso es lo que ha hecho ese proyecto: les proporciona otra forma de vida a aquellas personas que su único medio de producción  era la agricultura en predios enclavados en las cordilleras y montañas de esos municipios. La entrega de tractores, camiones, financiamiento para la pecuaria y la agricultura, la reconstrucción de sistemas de riego a productores de Guayabo, Comendador, Bánica y Pedro Santana no tiene precedentes. Una comunitaria le dijo  al presidente Medina en su reciente visita a esta provincia que “estamos cansados de chantajes” y él le respondió con propiedad: “no es chantaje señora”. Y no es chantaje, las obras están ahí, todos, sin mezquindad, las podemos ver: ya los camiones llegaron.



lunes, 30 de abril de 2018

Ellos y yo

La imagen puede contener: planta, naturaleza y exterior


Desde muy temprano la naturaleza marco mi relación con los animales. El día de la masacre de Palma Sola mi madre estaba ahí junto a otros miembros de la familia. Luego de sobrevivir a cinco días sin comer -solo hacían agua de azúcar-, al asesinato de todos los hombres que se refugiaron en el bohío de tejas, Energilia, acompañada de dos hijos, dos sobrinas y una hermana enferma, decidió regresar a su comunidad natal, Hato Viejo; y con ella la criatura de tres meses que cargaba en su vientre.
Los caballos, yeguas, mulos y burros de la familia habían caído en manos de los militares después de apresar, herir o asesinar a los hombres que los utilizaron como medio de transporte desde sus respectivas comunidades hasta el campo de batalla para defender con la vida, si era necesario, la causa. Sí, porque eran soldados de la cofradía de Liborio Mateo y mi padre ya había alcanzado el rango de cabo.
Energilia intento recuperar la yegua briosa de uno de mis parientes presentes, gravemente herido en un brazo, pero fue en vano el esfuerzo porque un militar se monto en el animal y con un solo baquetazo lo echo a correr. Sin alternativa para el transporte inicio el regreso a su comunidad a pie, acompañada de cuatro niños, una hermana enferma y una criatura en el vientre que sobrevivió para contar esta historia. En ruta que supera los 50 kilómetros fue alcanzada por Victorina, paz, que también regresaba a Hato Viejo. Esta, dotada de esa indulgencia y benevolencia que siempre caracteriza a los humildes campesinos se desmonto del burro que la transportaba y se lo dio a la joven embarazada quien, a su vez, cedió el asno a su hermana que no podía caminar con un pie lesionado. Desde ese momento el burro decidió ser el animal que me apoyara a lo largo de mi desarrollo personal y, junto a mis pies, se convirtió en mi único medio de transporte hasta que Napoleón Castillo me llevo al Play en Comendador y me entrego un Jeep amarillo de la parroquia Santa Teresa. No sabia que el burro era un animal tan inteligente, casi me hizo chofer, Napo solo tuvo que decirme una vez cómo poner los cambios y a partir de ahí el resto es historia, y él está ahí para confirmarlo.
Y es que los animales han jugado un papel importante en la vida de grandes personajes de la historia y de la cultura universal. Balaguer y yo tenemos en común el amor por los perros. Él cuenta cómo Yoqui lloro en la cama la muerte de su madre. Es famoso el león de Napoleón, el caballo de Alejandro y el de Alonso Quijano o el burro de Sancho Pansa. Para mi fue especial cómo un cocuyo me guió desde Junquito hasta Hato Viejo luego de una novena en el velatorio de mi madrina Simona. Era una de esas noches en las que uno no se ve ni las palmas de las manos y el insecto voló a mi lado hasta que brinque la puerta del conuco de mi casa. Sin embargo, Buen Amigo y Fresca han sido dos animales especiales en mi vida. Si Dios hubiese dotado a un puñado de hombres y mujeres con la inteligencia y la bondad de ellos hoy día los indicadores negativos de nuestra sociedad estuviesen reducidos a su mínima expresión.  Recuerdo que cace un “guineo” alzado con un tirapiedras y Fresca lo inmovilizo hasta que yo llegue. Mi padre cazaba guineas y ella las reunía en un lugar y ladraba para que fuese a buscarlas y si era de difícil acceso ella las traía hasta donde estábamos mi padre y yo. Buen Amigo hacía de guardián de los bienes de la familia, mi madre apeaba la paila del fogón que estaba en una cocina como a 30 metros de la vivienda y él se ponía en la puerta para que las gallinas no entren a comerse el almuerzo de la familia, no importaba si era carne lo que se había cocinado ese día. Varias noches se quedo en Los Cerros cuidando los bueyes.
He leído que las palomas son un indicador de cómo anda la economía y la paz familiar. Creo lo mismo del perro, su salud y brillo son un reflejo del cuidado familiar y si hay para el perro hay para la gente. Dicen que cuando hay prosperidad las palomas se multiplican a gran velocidad pero que ante la calamidad se produce el fenómeno opuesto: enferman, mueren o emigran. Conozco un caso en el que había palomas y abejas en abundancia y al día siguiente del fallecimiento de la persona que las criaba ambas emigraron hasta el día de hoy, no esperaron ver su entierro. Algunas esperaron unos días y era visible su tristeza.
No puedo terminar estas líneas sin contarles que tengo una relación especial con la esperanza y las mariposas, con frecuencia visitan mi casa, posan sobre mí; ambas en situaciones diferentes: la esperanza es un preludio de buenos tiempos y las mariposas solo acuden en mi ausencia. Pero esta historia es una herencia de Adilni.

sábado, 24 de febrero de 2018

A eso aspiro yo

En esta semana leí un escrito de César Medina en su columna habitual del Listín Diario dando cuenta de una carta de una de sus asiduos lectores. Entre sus líneas encontré esta joya: “Fernández no se va del PLD, ni motivará una división. Al contrario, nos confesó que en las reuniones con su equipo de trabajo se fomenta la unidad, el respeto y la colaboración de todos para que el presidente Medina continúe realizando un buen gobierno. Apuesta por el buen juicio y la unidad. Todo su interés radica en promover una cultura de progreso, innovación en políticas públicas, afianzamiento del Estado de derecho y seguridad jurídica, inversión local y extranjera, en fin, un verdadero abanico integral de oportunidades para nuestro país. “Solo lo veía por televisión y prensa desde la última campaña. No ha perdido su encanto de caballero, generosidad y decencia. Eso sí, noté a un Leonel diferente, relajado, confiado, decidido y frontal. Les confieso que me cautivó nuevamente, y parece que al resto de los convocados también”.
En mi última entrega por este medio escribí: “Para Leonel se presentan tres situaciones. La primera que tiene que decidir es si por algún mecanismo  Danilo Medina se decidiera a habilitarse para el proceso venidero qué hará: ceder el paso o competir. Creo que competirá y debe competir para sincerizar su espacio en el mercado electoral dominicano, cuyos resultados le servirán para el próximo paso: apoyar al vencedor en su organización política o enfrentar al candidato, al estilo de Álvaro Uribe en Colombia o Rafael Correa en Ecuador. Aprendí muchas frases de mi madre, una de las que más me encantan es la que reza así: “el chivo que brinca se garrancha”. Otra decisión importante para Leonel es decidir si valorar el posicionamiento de Margarita, su esposa, y apoyar una aspiración suya a la Presidencia de la República y con ello podría  evitar un enfrentamiento duro entre su sector y el del presidente Medina, además de que la población la vería a ella como una oferta más fresca. Y, por último, como presidente del partido, ser un árbitro del proceso de selección del candidato de la organización que dirige. Esta última posición es la más remota de las tres porque es como pedirle a un gallero que no apueste a su gallo y nadie es totalmente imparcial.
Veo con preocupación voces alrededor de los dos presidentes con un discurso encendido, como el atizador de las llamas de una paila de arepa con la concha y el concón quemado, con un saco  lleno  de tusas  para verterlas sobre  el burén.
Quienes así actúan tienen sus problemas resueltos, les harán falta algunos privilegios pero podrán beber el vino que quieran,  volar a Dubái cuantas veces deseen y pagar los estudios de sus hijos en Harvard o en Oxford. Su accionar responde a íntimos intereses sin pensar en 350 mil empleados públicos, con más de 15 años de servicio al Estado, que podrían perder su posibilidad de ganarse una jubilación al completar lo que establece la Ley  de Función Pública 41-08. Si, porque, aunque muchos de esos servidores públicos ya son de carrera, aquí hay entidades y administraciones políticas que ellos son la Ley, pero en oposición predican que aspiran a que se respete.
Y digo eso por mi experiencia. En el 1999 inicié mis estudios en Atención Primaria y eso me valió para que otra persona y yo representásemos a la Región VI en un "Seminario Internacional sobre el Nuevo Modelo de Atención”. En ese evento en Costa Rica participamos 7 personas representando a la SESPAS, hoy Ministerio de Salud Pública. En el 2000 el PLD perdió las elecciones y uno de mis compañeros de viaje pasó a dirigir el FONAP en la nueva administración y a mí me eligieron miembro del Comité Técnico que evaluaría las propuestas a nivel nacional para los sub-proyectos  que presentaran las instituciones concursantes para conformar y gestionar los Equipos de Salud Familiar (ESAF), luego UNAP, hoy CPN.
Una vez fueron evaluadas las propuestas de las ONG concursantes a nivel nacional e instalados los sub- proyectos fui cancelado, pese a que tenía una designación por el Poder Ejecutivo. Se declaro mi tarjeta incierta y con los fondos de ella se crearon dos nuevos empleos. Es de justicia decir que recibí el reconocimiento de funcionarios de alta jerarquía en el nivel regional y nacional. El ex secretario, Dr. José Rodríguez Soldevilla, me lo explicó después con estas palabras: “Secundino, no tuve alternativa, ellas y él me dijeron que no salían de mi despacho sin la carta con tu cancelación, y como sabes soy un político y tengo aspiraciones”. Me lo dijo en presencia de un amigo suyo de esta localidad. Así fue, pese a que la carta, que conservo como parte de mi expediente,  fue generada en presencia de los solicitantes el día 20 de febrero del 2001 me fue entregada el día 5 de marzo, y cuando se supo de la separación de mi puesto un sector del PLD hizo una fiesta porque “ya todos estábamos igual”, cancelados.
Y nada garantiza que será diferente si por una cuestión de luchas de sectores  internos el PLD pierde las elecciones del 2020. Soy un miembro del PLD, tengo 35 años de militancia, la única que he tenido, el perfil de político que me gusta es el de Leonel, valoro la brillante gestión del presidente Medina, me cautiva Margarita pero, como no es posible tenerlos a los tres de presidentes a la vez, prefiero un gobierno del PLD, es a lo único a que aspiro porque una nueva administración morada me permitiría irme con tranquilidad a Hato Viejo a descansar, con una jubilación ganada como servidor público en dos ministerios del Estado, en los que ya he trabajado 22 años,  en el MINERD, y 20 años, en el MSP, sumados 4 años que laboré como docente voluntario en el proyecto de liceo para el que trabajo hoy día. Eso equivale a decir que he trabajado para el Estado desde los 6 años de edad. 




domingo, 18 de febrero de 2018

El 20 dirá

A poco más de dos años de las elecciones nacionales ya se pueden visualizar escenarios posibles. Las encuestas que se han realizado hasta la fecha presentan al PLD en un cómodo primer lugar y al PRM también en un cómodo segundo lugar. El partido de Bosch en algunas encuestas hasta duplica a su más cercano competidor y la joven organización de la oposición, de paternidad colegiada, triplica a sus colegas. El PRD y el PRSC no dan señales claras de que se presentarán con propuestas propias, el partido de Peña Gómez tiene una sola figura visible, Miguel Vargas Maldonado, y en el de Balaguer se observa cierto liderazgo en Federico Antún Batlle, el senador José  Hazim Frappier y el diputado Víctor Bisono. En ambos partidos los liderazgos tienen inclinaciones públicas o privadas al PLD o al PRM, razón por la que en este escrito no serán vistos como opción de poder y no analizaré ese escenario.
Para el PLD las elecciones del 2020 tendrán una gran significación porque definirán varios aspectos que determinarán si esa organización continuara siendo la primera y una institución política fuerte que sustenta el sistema de partidos en la República Dominicana o si, por el contrario,  elige agrietarse y, de paso, llevarse consigo la institucionalidad partidaria del país. Sí, porque quienes juegan a la división del PLD no se detienen a pensar en que están jugando al debilitamiento de la única organización que ha sobrevivido a las divisiones en los últimos tiempos.
En todos los estudios de opinión el presidente Medina, Leonel y Margarita encabezan los resultados. Eso quiere decir que, al momento de este escrito, el Presidente del  país para el 2020 es un peledeista. En el caso del señor Presidente hay un impedimento constitucional. En la reforma a la Constitución votada el 13 de junio del 2015 se estableció una disposición transitoria que reza  así: “Vigésima: En el caso de que el Presidente de la República correspondiente al período constitucional 2012-2016 sea candidato al mismo cargo para el período constitucional 2016-2020, no podrá presentarse para el siguiente período ni a ningún otro período, así como tampoco a la Vicepresidencia de la República”. Pero eso no está escrito con tinta china como dicen en mi campo, la democracia tiene los mecanismos para que  la población decida si quiere mantener ese impedimento o, si por el contrario, quiere que el actual mandatario se presente a un tercer periodo consecutivo. Si se mantiene el impedimento habrá que ver entonces cuál será la actitud de Danilo Medina, ¿apoyará a un aspirante de su sector dentro del partido o será neutral? Una posición neutral del Presidente sería un apoyo indirecto a Leonel Fernández porque  de sus oponentes internos   ninguno alcanza un 20% en las encuestas y todos juntos no llegan a un 30%. El apoyo de Medina a uno de su entorno haría la competencia interna más reñida, pero de todas formas triunfaría el presidente Fernández, según el mercado de opinión, entonces no sería inteligente por parte del mandatario exponerse porque no dirán que el precandidato fue derrotado por Leonel, sino Medina.
Para Leonel se presentan tres situaciones. La primera que tiene que decidir es si por algún mecanismo  Danilo Medina se decidiera a habilitarse para el proceso venidero qué hará: ceder el paso o competir. Creo que competirá y debe competir para sincerizar su espacio en el mercado electoral dominicano, cuyos resultados le servirán para el próximo paso: apoyar al vencedor en su organización política o enfrentar al candidato, al estilo de Álvaro Uribe en Colombia o Rafael Correa en Ecuador. Aprendí muchas frases de mi madre, una de las que más me encantan es la que reza así: “el chivo que brinca se garrancha”. Otra decisión importante para Leonel es decidir si valorar el posicionamiento de Margarita, su esposa, y apoyar una aspiración suya a la Presidencia de la República y con ello podría  evitar un enfrentamiento duro entre su sector y el del presidente Medina, además de que la población la vería a ella como una oferta más fresca. Y, por último, como presidente del partido, ser un árbitro del proceso de selección del candidato de la organización que dirige. Esta última posición es la más remota de las tres porque es como pedirle a un gallero que no apueste a su gallo y nadie es totalmente imparcial.
Margarita Cedeño tiene la dicha y la desdicha de ser la esposa de Leonel, y la ficha de ella se mueve de acuerdo al movimiento de la de su esposo. Ha brillado con luz propia, nadie le ha regalado nada, se ha posicionado por su gran labor, primero como dama y segundo como vice, lo que demuestra que es por ella y no por el rol, y si alguien tiene dudas que evalúe otras/os en la misma posición.
En fin, el PLD tiene en sus manos la victoria o la derrota.
El PRM es la otra opción de poder visible para el 2020. Es una estructura joven, pese a ello hoy se publicó un estudio en el que uno de los hallazgos es que la oposición dominicana esta desfasada.

Hipólito Mejía, Luis Abinader y David Collado parecen ser los competidores internos para las próximas elecciones. Mejía carga en sus hombros los estragos de su gobierno y un discurso fuera de tiempo. Abinader no tiene chispa y su  discurso no prende, así que no se sorprendan si el alcalde del Distrito Nacional le rebasa llegando a la curvita de Simón Alfonso Pemberton. 

martes, 16 de enero de 2018

Todos me tienen

El que apoya a todos apoya a ninguno. Tengo una amiga que con frecuencia me critica porque en las contiendas internas del partido en el que militamos no hago campaña a favor de ningún pre candidato, en su óptica, no me la juego.
Sí me la juego, en cada contienda en la que Leonel está hábil él es mi primera opción y mi opción final es el candidato del PLD.
¿Tengo que jugármela a favor de alguien en el nivel local? No, y no por varias razones. Quienes me conocen saben que no soy un político per se, recuerdo que Sonia Díaz me criticaba mi gorra de CARE que parecía del PRI. Milito en el PLD desde el 1983. 
Para las elecciones del 1998 me presente como aspirante a regidor por el ayuntamiento de este municipio de Comendador y gane una de las tres candidaturas que estaban en la contienda interna. Recuerdo que fui despojado de ella por la Dirección Municipal del PLD porque “el compañerito no tenía nada en la bola y se pasaba el tiempo jugando domino en la Benjamín o en sus proyectos”. Eran cinco regidurías, me ofrecieron la última, les dije que me inscribieran en la sexta o de suplente de un quinto regidor que firmaba con equis, para esa época el plan “Quisqueya aprende contigo” no existía.
Era verdad, jugaba domino y trabajaba en mis proyectos. Era maestro en el liceo nocturno del que soy co fundador, no tenía un empleo en el gobierno del PLD en el 1998 porque mi currículo se les quedo a dos amigos encima de una vitrina, el que recuperé en su oportunidad. En el 1997 hice dos consultorías privadas para el PRIDEP y Plan Internacional, y trabaje hasta abril como coordinador de los proyectos sociales de la parroquia Santa Teresa, esos eran mis proyectos, eran roles incomprensibles para muchos compañeros que han sido muy exitosos. Debo confesar que se me ofreció un empleo: capataz de una brigada de limpieza de caminos vecinales en La Patilla, con un salario de 3 mil pesos. Quién me lo ofreció lo hizo pensando que como otros no lo habían rechazado aunque no daban un golpe yo lo aceptaría. Esa fue la primera opción de “trabajo” que tuve. Luego vino el proyecto de “Ventas Populares de Alimentos” del INESPRE, para el que financiarían camiones. Se hizo la reunión de la Dirección Municipal del PLD, se informo del proyecto, a seguidas José Antonio Rosario Mateo me informo para que haga mis diligencias para que me asignen un camión, busque votos para sumarlo al suyo, conseguí algunos, pero no tenía suficientes méritos para que me financie un camión, conseguí un empleo en el proyecto: le manejaría a uno de los dueños de los camiones, solo que no contaron con los nexos que yo había creado en los proyectos. Manuel Osías era compañero y amigo, porque nos habíamos conectado en un proyecto de letrinas que hice en la Lomita y Prudencio en el 1993, con fondos del Cuerpo de Paz, la OPS, la parroquia Santa Teresa y algunos apoyos con trasporte de materiales que él nos dio. Le explique el plan que tenían las autoridades locales del PLD, me pidió los datos y me convocó al INESPRE, allá vimos el expediente, los dueños de los camiones eran “jorocones” del PLD, no figuraban ninguno de los candidatos que, por justicia, él entendía debían ser adquirientes de los vehículos, para esa época no se hablaba de fotos por escáner, ni por Guasapo, ni por Facebook, no, tuve que volver a buscar una copia de las cédulas de quienes eran sus candidatos y que a la postre resultaron ser los propietarios. El día que íbamos a buscar los camiones a Barahona, uno de los espalderos de los depositarios del derecho de ser propietarios me pregunto en el viaje que de quién era el camión que yo iba a buscar, a lo que le respondí que allá nos daremos cuenta cuando llamen a los dueños. Por cierto que esa persona, que fue como chófer a buscar uno, vino de pasajero.
Pero la historia continuo, en la Regional del INESPRE en San Juan denunciaron que “aquí había un camión amarillo que lo estaba manejando un niño”. Resulto ser el mío, es verdad, apenas se me veía un chin de la frente, usaba dos almohadas y como quiera no veía. Oh sorpresa, el supervisor de Las Matas y Elías Piña que encomendaron hacer la investigación me conocía. Resulta que para las elecciones del 1990 él estaba colocando una publicidad de Juan Bosch en Matayaya y se le mareo uno de los compañeros y yo, que venía en un vehículo de la parroquia, me devolví a llevarlo al médico a Las Matas. El supervisor me paro en Las Matas y a seguidas me pregunto que si soy el dueño del camión. Cuando le dije que sí, me pregunto que si yo lo conocía. Le respondí que no y me explico la situación. No me dijo mas nada, me convocaron a la reunión en San Juan, allá casi lloro, no tuve que hablar, él se paró y dijo: “ese es el dueño del camión y es el niño que lo anda manejando”. Y me sorprendió con esta frase: “ese niño que ustedes ven ahí fue la persona que me ayudo a llevar un compañero que se mareo pegando afiches en el 1990”.
En el 2004 se repitió el patrón de empleos conmigo. Gano el PLD, todos los puestos fueron ocupados, para la plaza que tuve hasta el 2001 fue traída una persona de Santo Domingo. Yo tenía un buen empleo para la época, trabajaba en PROPESUR. Creo que me afectò con un sector de mis compañeros el haber trabajado en un gobierno de un partido diferente al PLD, eso en esta provincia es incomprensible, pero es tema de otro escrito. Los que siempre me han apoyado me apoyaron para una que otra cosa, como siempre ofrecen posiciones que ocupan otras personas, aunque no esté en sus manos ese empleo y sabiendo que no lo acepto o no me interesa. Sí, porque no aspiro ni acepto todos los empleos. Nidia pidió un empleo pero no se lo dieron porque, en palabras de un tomador de decisiones, “usted tiene un buen esposo que trabaja”. Solicite una casa en Villa Progreso I pero no calificaba, pese a que vivía en alquiler, porque esas casas “eran para pobres”. Olvidaron una cosa: yo sé dónde quedan las oficinas en Santo Domingo y siempre encuentro uno que otro apoyo local.
En esto radica mi posición. No soy incondicional de nadie, no aspiro a posiciones lucrativas, no seré candidato a nada, no ando detrás de ningún político, aunque guardo algunos teléfonos no llamo a nadie. Eso me convierte en una persona de poco valor político.
¿Y mi familia? Practico lo que predico, en mi casa se puede dar una amalgama de candidaturas, no me opongo a nadie, cada uno que construya su espacio según crea, como lo he hecho yo. Adilka tiene trabajo independiente y está construyendo su espacio. Adilni estudia una carrera independiente y construirá su espacio. 
Mientras tanto todos me tienen de la misma manera que yo los he tenido.